GUARDAOS DE LA LEVADURA DE LOS FARISEOS

Traducción de un artículo aparecido en “Yahshua’s witness Magazine”

 

Cuando nos enteramos que el Hebreo es la raíz de nuestra fe y nos damos cuenta que la ley (la Towrah) está todavía en efecto, ¿Cuán seguido corremos al hermano Judah (judíos) en busca de instrucción y de cómo podemos observar la Towrah apropiadamente? Deseamos entender todo lo que podamos acerca de cómo rendir culto al Padre Celestial, como lo hicieron una vez los hijos de Yisraeyl (Israel.)

       Razonamos que puesto que fue a los judíos a los que se confió la Torah (la ley) de YHWH, debiéramos ir con ellos para aprender cómo conducirnos apropiadamente en nuestra recién encontrada fe. Pero, ¿Sería esta una sabia decisión de nuestra parte? ¿Debiéramos buscar guías ciegos para que nos guiara en un camino que agradara al Todopoderoso? Pero más importante, ¿Qué dijo nuestro Salvador Yahshua acerca de ello?

 

LO QUE DICE LA ESCRITURA

 

Mattithyah (Mateo) 16:5-7, dice: “Y llegando sus discípulos al otro lado del lago, se habían olvidado traer pan. Yahshua les dijo: Mirad, y guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. Y ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan.”

       Los discípulos fueron un tanto tardos para figurar qué les quiso decir Yahshua, cuando les dijo: “Guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos”, hasta que les dijo claramente, que la levadura de los fariseos y de los saduceos, era su doctrina.

 

       Pues Mattithyah (Mateo) 16:11-12, continúa diciendo: “¿Cómo es que no entendéis que no por el pan os dije, que os guardaseis de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos? Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.”

       Pero, ¿Cuál era realmente la doctrina de los fariseos y la de los saduceos, la cuál Yahshua les advertía que evitaran? Los discípulos se acordaron que antes, los escribas y fariseos le habían preguntado a Yahshua por qué sus discípulos no se lavaban las manos antes de comer pan.

 

Mattithyah (Mateo) 15:1-3, dice: “Entonces se acercaron a Yahshua ciertos escribas y fariseos de Yeruwshalem (Jerusalén), diciendo: “¿Por qué tus discípulos traspasan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Y respondiendo Él, les dijo: ¿Por qué también vosotros traspasáis el Mandamiento del Todopoderoso por vuestra tradición?

       Al decirles esto era por su “tradición hablada” que habían interpuesto por encima de la Torah escrita de YHWH. Los Judíos de aquella época consideraban las tradiciones de los ancianos más autorizados, que la palabra escrita de YHWH. Por esto, Yahshua les replicó y les dijo que estaban transgrediendo el Mandamiento de YHWH a causa de sus tradiciones.

 

Pues Mattithyah (Mateo) 15:4-6, dice: “Porque está escrito en vuestra ley: Honra a tu padre y a tu madre, y el que maldijere a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda al Todopoderoso todo aquello que con que pudiera ayudarte; Ya no deberá honrar a su padre o a su madre, será librado. Así habéis invalidado el Mandamiento del Todopoderoso, por vuestra tradición.”

       O sea, que por su tradición hablada habían invalidado  el Mandamiento del Todopoderoso; el verdadero intento de su tradición hablada era para entrapar o evitar los Mandamientos de YHWH.

       Más adelante Mattithyah 15:7-9, dice: “Hipócritas, bien profetizo de vosotros Yeshayah (Isaías), diciendo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón lejos está de Mí, pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombre.”

       ¿Captó usted lo que les dijo? Yahshua claramente dijo que los escribas, fariseos y saduceos, honraban a YHWH en vano, por tanto él tampoco aceptaba su veneración o culto. Yahshua los llamó fingidores hipócritas, quienes a causa de su emoción honraban a YHWH, pero su corazón estaba muy lejos de ser sinceros, y su doctrina era según sus propias tradiciones hechas por el hombre. Yahshua estaba citando lo que YHWH había dicho a través de Yeshayah (Isaías) 29:13: “Por tanto Yahweh dice: Porque este pueblo se me acerca con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor para conmigo fue enseñado por mandamientos de hombres:”

       Aquí Yahweh estaba hablando a los judíos en Yeruwshalem (Jerusalén), quienes su corazón estaba muy lejos de Él; pues habían sustituido la Escritura de Yahweh por las tradiciones de los hombres; eran hombres sin entendimiento (espiritual), le rendían en sus rituales culto de labios, pero el corazón de ellos estaba muy lejos de Él.

       Y si esta era la condición de los judíos en Yeruwshalem en la época de Yeshayah (Isaías), y era la misma condición en la época de Yahshua, ¿Por qué habríamos de pensar que cambiaron en estos últimos 2000 años? No, ellos son los mismos como eran en la época de Yeshayah y en la época de Yahshua. Ellos pusieron su “tradición hablada” por encima de la palabra escrita de Yahweh, hasta este mismo día.

 

También Markos 7:1-3, dice: “Y se juntaron a él fariseos, y algunos de los escribas, que habían venido de Yeruwshalem; los cuales,  viendo a algunos de sus discípulos comer pan con manos inmundas, es a saber, no lavadas, los censuraban. Porque los Fariseos y todos los Judíos, aferrados a la tradición de los ancianos, si no se lavan las manos antes, no comen pan.”. Estos no podían entender por qué Yahshua tampoco observaba la tradición de los ancianos. ¡La verdad es que era solamente su ley hablada! Habían puesto su ley hablada por encima de los mandamientos de Yahweh.

       Otro registro acerca del mismo evento relatado en el evangelio de Markos, completa en algo más la conversación con los escribas y fariseos, cuando Yahshua cita la misma Escritura de Yeshayah que acabamos de leer arriba.

 

Pues Markos 7:5-9, dice: “Y le preguntaron los Fariseos y los escribas: ¿Por qué tus discípulos no andan conforme a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos impuras? Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Yeshayah, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, Mas su corazón lejos está de Mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el Mandamiento del Todopoderoso, tenéis la tradición de los hombres; las lavaduras de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes. Y les dijo también: Bien invalidáis el Mandamiento del Todopoderoso, para guardar vuestras tradiciones.” Pues aquellos religiosos habían rechazado el Mandamiento de Yahweh para guardar su propia tradición. Esto era típico del Judaísmo en el primer siglo de esta Era; su tradición hablada había tomado precedencia sobre la palabra escrita de Yahweh. Y por eso, Yahshua dice que lo honraban en vano, haciendo a un lado los Mandamientos de Yahweh, a favor de su tradición; su tentativa de honrar a Yahweh era sin sentido y en vano.

 

Los saduceos quienes no creían en la resurrección, vinieron a Yahshua con un ardid, al preguntarle acerca de la mujer quien se había casado con siete hombres diferentes, sobre de quién sería en la resurrección. Estos estaban haciendo la misma cosa como los Fariseos: Pretendiendo ser justos, realmente no querían una respuesta a su pregunta, sino más bien estaban tratando de enredar a Yahshua en la respuesta de su pregunta. Y fue por esto que los llamó hipócritas.

       Mattithyah (Mateo)  22:23-30, dice: “Y el mismo día vinieron a él los Saduceos, quienes decían que no hay resurrección, y le preguntaron, Diciendo: Maestro, Moshéh dijo: si un hombre muriere no teniendo hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará simiente a su hermano. Hubo pues, entre nosotros siete hermanos; y el primero tomó mujer, murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano. De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta los siete. Después de todos murió también la mujer. En la resurrección pues, ¿De cual de los siete será ella mujer? Porque todos la tuvieron. Entonces respondiendo Yahshua, les dijo: Erráis por no entender las Escrituras, ni el poder del Todopoderoso. Porque en la resurrección, ni los hombres tomarán mujeres, ni las mujeres maridos; sino que serán como los ángeles del cielo.”

       Ellos no conocían las Escrituras, aquellos hombres estaban ciegos; y Yahshua se refirió a ellos como guías ciegos.

 

 Sobre esto, Mattithyah 15:12-14, dice: “Entonces vinieron sus discípulos, y le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron tus palabras? Pero respondiendo él dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Dejadlos: son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.”

       Esta era una doble acusación contra aquellos escribas y fariseos. Ellos no habían sido plantados por el Padre celestial y no podían enraizar. Y si no habían sido plantados por el Padre celestial, ¿Entonces quien los había plantado? Hay solamente dos cosechas sembradas espiritualmente: el trigo y la cizaña. Y la Escritura dice que las dejaran crecer juntas y serían separadas en la cosecha.

Así, en otro lugar Mattithyah 13:30, dice: “Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla, y el trigo recogedlo en mi granero.” Por eso Yahshua dijo que eran ciegos guiando a los ciegos.

 

¿Los rabinos  judíos de hoy, creen en la verdad de Yahweh? Ellos piensan que sí, pero la escritura dice lo contrario. Pues sus enseñanzas no son diferentes a las enseñanzas católicas o la de los llamados protestantes; quienes también cegados en cuanto a la verdad, claman que la Torah (la ley) ya no está en efecto el día de hoy y han impuesto su propia doctrina, así la tradición. ¿Así, por qué debiéramos de buscar guías ciegos para que nos enseñe la Torah?

       De esto, Loukas 11:52-54, dice: “¡Hay de vosotros, interpretes de la ley! Que habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis. Y diciéndole él estas cosas, los escribas y los fariseos comenzaron a acosarle implacablemente, y a provocarle a que hablase de muchas cosas; Acechándole, y procurando cazar algo de su boca, para acusarle.” Algunas versiones dicen “doctores”. Pero sean “interpretes, o doctores de la ley” quiere decir lo mismo: “expertos en la Torah”. Pero habían quitado la llave de la ciencia, que es la Torah y la habían remplazado con su tradición. Y como se mencionó antes, ellos realmente no querían una respuesta correcta a sus preguntas, sino que estaban tratando de atrapar a Yahshua, hacerlo cometer un error para que lo pudieran acusar.

 

La levadura de los fariseos también es hipocresía; Loukas 12:1, dice: “En esto, juntándose muchas gentes, tantos que unos y otros se atropellaban, comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.” Los fariseos pretendían ser justos. Actuaban píamente en acciones que pudieran ser vistos por todos los que estaban alrededor de ellos, como si fueran actos de justicia; pero en realidad eran como sepulcros llenos de huesos de hombres muertos. Se miraban justos por fuera, pero estaban muertos por dentro. O como lo registra Loukas 11:43-44, que dice: “¡Ay de vosotros fariseos! Que amáis las primeras sillas en las Sinagogas y las salutaciones en las plazas. ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas! Que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben.” Y si Yahshua dijo aquello a los “doctores de la ley”, era porque estos desconocían la palabra escrita de YHWH.

       O como dice 1 Korinthios 2:6-8: “Empero hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría no de este mundo, ni de los príncipes de este mundo, que perecen: Mas hablamos sabiduría  de Yahweh en misterio, la sabiduría oculta, la cual Yahweh predestinó antes de los siglos para nuestra gloria: La que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca hubieran empalado al Rey de gloria.”

       Y esto es entendible, pues si los Judíos hubieran entendido la Torah (la ley), hubieran reconocido a su Meshayah (Mesías) y no lo hubieran colgado en el Madero.

       De esto, Yahkhanan (Juan) 19:7, dice: “Le respondieron los Judíos: nosotros tenemos una ley, y según nuestra ley debe morir, porque se ha hecho a sí mismo hijo del Todopoderoso.”

       La verdad es que no hay tal ley en la Torah, aunque si hay una ley contra el que blasfema el Sagrado Nombre de Yahweh, la cual era castigado con la muerte (Lev. 24:16) pero no por clamar que era hijo del Todopoderoso. Esto es solo otro ejemplo de cómo su tradición hablada, había reemplazado la Torah.

       La tradición hablada de los judíos está escrito en volúmenes llamado el Talmud, mismo que significa “estudio” o “aprendizaje”. Es un grupo de libros consistiendo del Mishnah y el Gemarah. La Mishnah es una colección suplementaria de la ley hablada de la ley escrita, el Gemarah es un conjunto de comentarios y elaboración de la Mishnah.

       De acuerdo a los rabbís quienes crearon el Talmud, este se originó en el monte Siynay, como parte de la revelación celestial dada a Moshéh (Moisés), junto con los escritos de la Torah. La tradición hablada interpretó la Torah escrita, pero adaptó sus preceptos para ser cambiados fuese por circunstancias políticas o sociales, (vea Enciclopedia Americana, vol. 16, pág. 61-63, Edic. 1961)

       En el tiempo presente el Talmud es tan grande como un conjunto de Enciclopedias, la cual fue condesada en el tercer siglo antes de la Era común, bajo la supervisión del rabí Judah-ha-Nasi, de un volumen aún más grande de escritos caóticos, conteniendo muchas contradicciones y errores. Las contradicciones se explicaron simplemente a través de re-interpretaciones.

       Estas tradiciones habladas de los rabís causaron una disputa entre los fariseos y los saduceos, ya que ambos grupos estaban cegados y no podían estar de acuerdo entre ellos mismos. Siendo esto así, ¿Por qué deberíamos de buscar en ellos la verdad de YHWH?

       La ley hablada (o tradición) también impone mucho énfasis en rituales y ceremonias, cuales no se encuentran en la Torah; si Yahshua no impuso ninguno de estos rituales y ceremonias a sus discípulos, ¿Por qué deberíamos de estar obligados hacerlos hoy? Hoy día, muchas de estas ceremonias ritualistas pueden ser rastreadas que provienen del paganismo. Las tradiciones habladas, como el catecismo de la iglesia católica y los del judaísmo apóstata se asemejan mucho.

       Sabemos que los oráculos (la ley) de YHWH  fue confiada a los Judíos para preservarlos (Gen. 48:10, Salmos 60:7); esto lo hicieron, pero esto no significa necesariamente que las entendieron, porque la verdad es que no las entendieron, no interpretaron apropiadamente la palabra escrita de YHWH, ni entonces ni ahora. ¿Entonces por qué debiéramos seguirlos para que nos enseñe la Torah?

       El punto fundamental de este artículo es para cuestionar: ¿Por qué algunos piensan que los rabinos, de quienes la Escritura claramente nos dice que están “cegados” (Rom. 11:8-10, Yeshayah [Isaías] 6:9.) puedan enseñar correctamente la Torah? En el día presente, el verdadero fundamento del judaísmo es el Talmud; ¿Debemos apartarnos de la Torah y tornarnos a las fábulas, las liturgias y a las tradiciones habladas paganas, de las cuales Yahshua dijo que evitáramos?

       Debo admitir que yo mismo también fui llevado por la tradición rabínica, cuando por primera vez me di cuenta que la raíz de mi fe era hebrea; fue muy difícil separar la verdad de la ficción. Pues pensé que si los judíos lo practicaban, debía de ser cierto, ¡Erróneo!

            En un tiempo teníamos una pequeña toalla en el baño de la casa, que tenía esta inscripción: “Bendito eres tú YHWH, nuestro Rey del universo, quien nos ha santificado con sus mandamientos y nos ha mandado concerniente a lavarnos las manos”. Suena bien, ¿No es cierto? Pero no hay tal mandamiento. Lavarse las manos es cosa buena, pero no es pecado si no nos lavamos. Pero esto mismo fue la causa de que los fariseos acusaran a Yahshua de violar la ley, claro, pero de su ley hablada, o sea, la tradición de los ancianos.

            En conclusión, ¿Por qué deberíamos buscar la verdad de la Torah en los rabinos judíos, cuando ellos mismos estaban ciegos? Y siguen ciegos (espiritualmente) hasta el día de hoy, pues no acaban todavía de reconocer a Yahshua, como el Meshayah (Mesías.) Ellos no disciernen correctamente la palabra de verdad de la Torah, entonces, ¿Por qué debiéramos imitarlos? Yo quiero y respeto a los judíos hoy, pero no las costumbres y tradiciones de los rabinos. Aunque no todo lo que hacen está mal, pero es difícil para nosotros separar la Torah, de lo que es solamente tradición de hombres. Es grande la necesidad de lideres Mesiánicos, quienes puedan enseñarnos la verdad, pero es difícil encontrarlos.

No es acusación a la gente judía, sino mostrar la enseñanza errónea de los rabinos, tampoco es acerca de racismo, sino de religión. Yahshua dijo claramente: “Guardaos de la levadura de los fariseos”, ¿Por qué se nos advirtió de ello? Sencillamente porque estos rechazaron la verdad de la Torah a favor de sus propias tradiciones. ¿No debiéramos obedecer a Yahshua solamente, y también guardarnos de la levadura de los fariseos, tal como se nos previno? La decisión es individual.

 

Nota del traductor del artículo: Que el poder del Espíritu Celestial inspire a todos y a cada uno de los fieles, para que estudien la Torah y abran el corazón para entender directamente de la ley Escrita; si algo no está en la Sagrada Escritura para probar tal o cual imposición de doctrina, pudiera ser solamente tradición, y estas desvían de las verdades contenidas en los escritos sagrados. Que Yahshua-ha-MashiYah, os guíe en sus caminos, Aleluyah.