Los
Fundamentos
de Nuestra Fe
Este
documento es presentado con alegría de parte de los miembros de la Asamblea en
el Mesías, como un sumario del credo fundamental que una vez fue dado a los
santos, Judas 1:3. Les urgimos que examinen la siguiente sinopsis de los
principios de nuestra fe, y que "verifiquen todo, y retengan lo bueno,"
1Tesalonicenses 5:21.
Por lo siguiente decimos que es verdad, de acuerdo con la palabra inspirada
por Yahweh:
2.
Que el Padre fue el único diseñador de todo lo creado por Su Hijo al comienzo
de Su Creación, Proverbios 8:22, 31; Apocalipsis 3:14; Colosenses 1:15-17. El
Nombre del Padre Celestial, dado en las Escrituras originales es Yahweh, Salmos
68:4; Isaías 42:8; Jeremías 16:21; Yahweh es Su Nombre pare siempre, Éxodo
3:14-15; Isaías 63:12, 66:5. Su majestuoso Nombre es exclusivo de toda la
familia de Yahweh, Salmos 22:22, Juan 17:11; Efesios 3:14-15. Él es la fuente
de todo poder y autoridad, todo el agradecimiento y la reverencia deben ser
dirigidas directamente a Èl, Mateo 4:10; 6:9; Colosenses 1:12; Santiago 1:17;
1Pedro 2:5. Yahweh es espíritu, Juan 4:24; y toda adoración es dirigida a Él
por medio de su Hijo Yahshua el Mesías, Juan 14:6, Efesios 5:20.
3. Que
Yahshua es el nombre correcto del Salvador, pues es una contracción y combinación
de
los
nombres "YAHweh y JoShua," (el libro de Josué es más
correcto Joshua; y "shua" en Hebreo
quiere
decir "salvación".) Entonces Yahshua, es, "Yahweh es Salvación,"
porque, Él es la salvación que Yahweh nos dio a los hombres para poder ser
salvos, Hechos 4:12. Regocijadamente aceptamos los nombres revelados por nuestro
glorioso Padre Celestial Yahweh y Su prodigioso Hijo, nuestro Salvador Yahshua
el Mesías. Yahshua es el portavoz, la palabra (hebreo-dabar) que existió y
estuvo con el Padre Yahweh. Génesis 1:26; Juan 1:1-3; 8:58; 13:3; 1Corintos
10:4; Colosenses 1:15-17. Èl se despojó de su gloria Celestial, quitándose
los derechos del cielo. Vino en forma humana como un servidor, Juan 17:4;
Filipenses 2:5-7; Hebreos 2:6-14; nació de una virgen por el poder de Yahweh,
Isaías 7:14; 9:6; Mateo 1:18,23; Lucas 1:26-38; vino en Nombre de Su Padre,
YAH-shua, Juan 5:43. Vivió su vida sin pecar, Isaías 53:9; 1Pedro 2:22, y fue
resucitado de la muerte por el Padre después de tres días y tres noches, según
las escrituras, Mateo 12:40; Hechos 3:15; 1Corintos 15:3-4; y
ascendió al cielo sentándose a la mano derecha de Yahweh nuestro Padre,
Lucas 24:51; Hebreos 1:13. Ahora es nuestro consejero, nuestro mediador y sumo
sacerdote, Hebreos 3:1, 4:14; solamente por Él podemos acercarnos a nuestro
Padre Celestial, Juan 14:6.
4.
Que el Espíritu Santo (Ruach Ha Qodesh) es la fuerza dinámica invisible, la
mente, el poder dado del Padre y compartido por su Hijo, Lucas 24:49; Juan 3:8;
14:17; 15:26; 1Corintos 2:10-16. Esta esencia invisible o poder es dada dentro
del creyente a través del Hijo, Hechos 2:33, Tito 3:6, cuando el creyente se
bautiza en el nombre de Yahshua y los presbiterios les imponen las manos, Hechos
2:38; 5:32; 8:17; 19:6; 1Timoteo 4:14; 2Timoteo 1:6; es también el bautismo del
Espíritu porque nos sumergimos en el cuerpo del Mesías, Romanos 8:15-17;
1Corintos 12:13; Gálatas 3:28. A través del poder del Espíritu Santo puesto
que en arrepentimiento demostramos nuestro amor por Yahshua y nuestro Padre
Celestial al obedecer sus mandamientos, Juan 14:15; 14:21-24; Hechos 1:8; 1Juan
2:5.
El
Espíritu Santo es como el aire, Juan 3:8; Hechos 10:45, una fuerza dinámica e
invisible y no es persona. Por eso encontramos que la doctrina sobre la trinidad
no es basada en las Escrituras, sino que viene del paganismo.
5.
Que después del arrepentimiento verdadero, el bautismo por inmersión en agua y
en el sagrado Nombre de Yahshua es necesario un acto de consagración, Mateo
3:13-17; Hechos 2:38; 4:12; 8:16; 10:43; 19:5; Romanos 6:3; y que la salvación
sólo existe en el nombre de Yahshua, Hechos 4:12. Que el bautismo es una
inmersión de espalda, una vez en el agua, Hechos 2:38, imaginándose la
subyugación y entierro del cuerpo de pecado, Romanos 6:3-5; Colosenses 2:12;
levantándose a servir en una nueva vida con El Espíritu, Romanos 7:6; 12:1;
1Pedro 3:21. Hay un bautismo en el nombre sagrado de Yahshua, poniéndonos en un
Cuerpo, Romanos 12:5; Efesios 4:3-6, uniendo a todos los miembros del Cuerpo a
través del Espíritu en la fe verdadera a través de Yahshua, 1Corintios
12:12-14.
6.
Que el gran plan de salvación de Yahweh para la gente es solamente logrado a
través de Su Hijo Yahshua nuestro Mesías y lo aceptamos cuando observamos
todos sus días sagrados y sus días de fiesta, Levítico 23; Números 28-29.
Los mandamientos (las leyes) de sacrificar animales y ofrecer sangre por los
pecados en el templo, ya no son necesarios, fueron sustituidos y cumplidos por
Yahshua, el Cordero de Yahweh, Juan 1:29; Hebreos 8-10. Ahora nuestros
sacrificios son espirituales, Romanos 12:1 Hebreos 13:15-16; 1Pedro 2:5.
Circuncidados del corazón y mostrando obediencia, Deuteronomio 10:16; 30:6-8;
Jeremías 4:4; 1Corintos 7:19; Gálatas 5:6; Filipenses 3:3; ahora es posible, a
través del Espíritu Santo que reside dentro de nosotros, de mantener todos Sus
Mandamientos con fe en Yahweh, Deuteronomio 7:9; Salmos 119:160; Mateo 5:17-19;
19:16-19; Efesios 2:8-10; 1Juan 3:21-24.
7.
Que el día séptimo de la semana (el Sábado) es el día que Yahweh apartó
para conmemorar su poder omnipotente, Génesis 2:2-3.
El
día Sábado es un día sagrado y de reposo, Éxodo 20:8-11; y punta al
grandioso milenio descanso de salvación, Mateo 11:28-30; Lucas 4:16-18; Hebreos
4:1-6. Yahweh gratuitamente ofrece el Sabat como una oportunidad de aceptar y
experimentar Su Maravillosa creación y redención; Marcos 2:27-28; Hebreos
4:7-11. Al participar en el Sabat expresamos nuestra fe en Yahshua, como el
Creador y Autor y como el finalizado de nuestra salvación, Hebreos 12:2. Al
descansar en el Sabat simbolizamos nuestro amor, lealtad y nuestra fe en Yahweh,
Éxodo 31:13. Al consagrar una porción de nuestro tiempo, que Él designó para
descanso y veneración, demostramos nuestro deseo de obedecerlo, y reconocemos
Su dominio sobre nuestras vidas y sobre toda la creación. El " día de
descanso Sabático" permanece para su gente, Hebreos 4:9, un día sin
trabajo para disfrutar y descansar, Isaías 58:13.
8.
Que la conmemoración del solemne sacrificio de Yahshua el Mesías se observa
cada año por la tarde, en el mes primero (mes de Abib) el día catorce, tan
pronto como termina el día trece y comienza el día catorce, de acuerdo con la
Pascua original en Egipto cuando el Ángel de Muerte pasó por la medianoche en
el día catorce, Éxodo 12:13-14. Con humildad compartimos en la Pascua, dando
testimonio que aceptamos la sangre derramada por nuestro Salvador por nuestros
pecados, Números 28:16; Lucas 22:15-20; 1Corintios 11:23-29. Los símbolos que
se usan fueron instituidos por Yahshua: comiendo pan sin levadura, que
representan su cuerpo maltratado, Éxodo 23:18; 1Corintios 10:16, y tomando del
fruto de la vid, jugo de uva, representando la sangre derramada que él derramó
por nosotros, Deuteronomio 32:14; Isaías 65: 8-9; Mateo 26:27-29. Demostramos
amor a Yahshua y humildad a nuestros hermanos/as haciendo el ritual del
“lavado de los pies”, como lo hizo Yahshua, Juan 13:3-17.
9.
Que después de compartir en la Pascua, nos esforzamos de vivir nuestras vidas
sin pecados y obedecemos los mandamientos cuando observamos los siete días de
comer pan sin levadura, Levítico 23:6; Mateo 16:12; Marcos 8:14-15; Lucas 12:1;
Romanos 6:13-22; 1Corintios 5:6-8. El primer día de la Fiesta Simboliza el
escalón inicial hacia lo virtuoso y a salir del pecado; el día quince de Abib
es un tiempo que gozamos en observarlo. Porque este Sabat comienza los siete días
de la fiesta de los “Panes Sin Levadura.” El día siete o último día es un
día Sabático también (21 de Abib), representa la salida del mundo de pecados
y rebelión, para seguir el virtuoso ejemplo de nuestro Salvador Yahshua el Mesías,
Éxodo 12:15, 20; Números 28:17-25; Hechos 20:6,7. Un día antes del día
quince del mes de Aviv, con gusto sacamos todo lo que contiene levadura de
nuestras casas por los siete días, pues nos recuerda que debemos de limpiarnos
de toda doctrina falsa que nos puede hacer pecar, pues con actos físicos
aprendemos lecciones espirituales. Pan sin levadura es comido por los siete días,
nos permite simbólicamente ingerir el pan de sinceridad y verdad, 1Corintios
5:7-8.
10.
Que el día de Pentecostés (Shavouth) o Fiesta de las Semanas es un día Sabático
y es el tercer Sabático del Año y es un día especial para congregarse, Levítico
23:15-21; Números 28:26, y es contado desde el día que sigue al día de reposo,
que cae en la Fiesta de Pan Sin Levadura. Siete días de reposo (Sabats), siete
semanas completas son contadas, llevándonos al día después del día de reposo,
siendo el Domingo o el primer día de la semana. Es observado como un
conmemorativo del día que Yahweh hizo el convenio con Israel en Sinaí, Éxodo
24:4-8. También fue el día que la asamblea de Yahshua recibió poder del cielo,
Lucas 24:49; Juan 14:26, 15:26; Hechos 1:4-8, Ese día Yahweh cumplió su
promesa de mandar Su Espíritu Santo a la tierra en el día de Pentecostés,
Hechos 2:1-18, para permanecer con Su gente para siempre, Juan 14:16. Pentecostés
o Fiesta de los primeros frutos, apunta a la cosecha inicial de almas, un tipo
de primeros frutos para Yahweh, Romanos 8:23; 11:16; 16:5; 1Corintios 15:20-23 y
16:15; Judas 1:18; Apocalipsis 14:4.
11.
Que ansiosamente esperamos el retorno de Yahshua el Mesías, nuestro Salvador,
pues cuando regrese al sonido de la última trompeta y voz del arcángel nos
regocijaremos y recibiremos nuestra recompensa, 1Corintios 15:22-23 y 51-53;
1Tesal 4:14-17; 1Pedro 5:4; Apocalipsis 2:23; 22:12. El Día de Trompetas es la
cuarta observación sabática del año y comienza en el mes séptimo y es día
solemne para toda la Asamblea, Levítico 23:24-25, nos recuerda que debemos de
pensar en cosas del cielo para exaltar el retorno de Yahshua al último sonido
de la trompeta, Lucas 21:27-28. El sonido de trompetas representa la alarma,
cuando Israel se congregaba al sonido de la trompeta, para viajar o como alarma
de guerra, Números 10:1-10.
12.
Que el Día de la Expiación fue el día que Yahshua hizo la Expiación para
nosotros. Siendo reconciliados por Yahshua, Romanos 5:6-11, 2Corintios 5:18-21;
Colosenses 1:19-22; Hebreos 2:18, con júbilo comunicamos con otros sobre su
obra gloriosa. Comenzando en el día noveno del séptimo mes a la puesta del sol
y empieza el nuevo día (Lev. 23:32), no comemos ni tomamos nada por
veinticuatro horas hasta el día décimo,
que termina a la puesta del sol, Levítico 16:29-31; 23:27-32, Números 29:7.
Nos recordamos cómo siendo humanos y carnales necesitamos el sacrificio
vindicado de Yahshua. También miramos hacia la destrucción de Satanás,
Hebreos 2:14, y el mundo existiendo como uno por Yahshua y nuestro Padre
Celestial, Hechos 27:9; Apocalipsis 20:1-3. Expiación es el quinto Sábado
anual y también trae al año Júbilo, históricamente es el día más sagrado
del año.
13.
Que la Fiesta de Tabernáculos nos muestra el virtuoso reino-de-mil años de
Yahshua, que vendrá en poco tiempo, Zacarías 14:16. Cuando Yahshua se haga el
gobernador del reino, habrá paz, prosperidad y bienaventuranza. Él pondrá en
efecto los Mandamientos de Su Padre Yahweh, los cuales son especialmente
estudiados durante esta Fiesta. Estudiándolos demostramos nuestra fe en la
soberanía de Yahweh, que eventualmente tendrá sobre todo el mundo. Se congrega
la asamblea en el lugar que Yahweh haya elegido para poner su Nombre allí; la
Fiesta de Tabernáculos es observada por siete días, iniciándose en el día
quince del séptimo mes (Tishri 15-21), el primer día es el sexto Sábado anual,
Levítico 23:34-36, y 43; Números 29:12. La Fiesta de Tabernáculos dura siete
días; mas el día octavo es el “Último Gran Día” que Yahshua también
observó, Juan 7:37, haciendo una celebración de ocho días, esto es, del día
quince al día veintidós del séptimo mes.
14.
Que la culminación final del plan de Yahweh será completa en la gran cosecha
de toda la gente que haya vivido en el mundo, Apocalipsis 20:5, y que la
sentencia eterna de Yahweh será cumplida, Apocalipsis 20:11-15; Hebreos 6:4.
Conocido como el Trono Blanco del Juicio, Mateo 25:32, es prefigurado por el
octavo día de la Fiesta de Tabernáculos, el séptimo Sabático del año
llamado el Último Gran Día. Es el tiempo de la salvación final de Yahweh, Levítico
23:36; Números 29:35; Juan 7:37-38. Es entonces cuando el cielo y la tierra
gozarán, Isaías 66:22; Apocalipsis 21:1. El ciclo de “Sábados anuales”
son símbolos del plan de Yahweh para entrar a Su "reposo".
15.
Que los meses sagrados son delineados cuando la creciente de la luna nueva es
visible en su primera fase, 2Reyes 4:23; Nehemías 10:33; Salmos 81:3. Las
escrituras sagradas indican que el nuevo día o nueva luna empiezan según el
lugar donde la luna nueva fue observada para cada mes en particular. Los días
sagrados empiezan y terminan a la puesta del sol, Levítico 23:32; Jueces 14:12
y 18; Marcos 1:32. Las lunas nuevas van a seguir siendo observadas en el Reino
Celestial, Isaías 66:23.
16.
Que el pecado es la desobediencia de los mandamientos (la ley) de Yahweh, 1Juan
3:4, y que sin los mandamientos (la ley) no hay pecado, Romanos 7:7-12. Todos
hemos pecado y todos estamos alejados de la gloria de Yahweh, Éxodo 20:1-20;
Deuteronomio 5:1-24; Romanos 3:23. El castigo del pecado es la muerte, Génesis
2:16-17, y 3:19; Romanos 6:23; 1Corintios 15:22; Hebreos 9:27. La muerte es como
dormir y regresar (en la resurrección) a la tierra para ser juzgados, Juan
11:11-14; Eclesiastés 9:5-6, 10; Isaías 38:18; Salmos 115:17.
REDENCIÓN
17.
Que desde que todos hemos pecado y merecemos el castigo de la muerte, ahora es
necesario de arrepentirnos; uno
se tiene que arrepentirse por haber sido desobediente de la Santa Ley de Yahweh.
Ahora uno tiene que cambiar a los modos de obediencia, siguiendo el ejemplo de
la vida de Yahshua el Mesías, Mateo 19:17; Juan 8:11; Hebreos 6:1, 9:14. Para
que seamos librados del castigo de la ley, que es la muerte, tenemos que aceptar
el sacrificio de Yahshua el Mesías como pago por nuestros pecados, Mateo
26:26-28; Colosenses 3:13; Hebreos 9:26, 10:12; 1Pedro 2:21-24; 1Juan 1:7-10. Él
es nuestro consejero y mediador, 1Timoteo 2:3-5.
18.
Que desde que hayamos sido limpiados y separados por la fe en Yahshua, creemos
que es importante ser limpios por dentro como por afuera. Nuestro cuerpo es el
templo del Espíritu Santo y regocijadamente adherimos a la ley de carnes
limpias de Levítico 11 y de Deuteronomio 14. Es una lección de santidad, enseñándonos
la diferencia entre lo limpio y lo sucio, lo sagrado y lo profano, 2Corintios
6:16-18. Somos lo que pensamos, y debemos de disciplinarnos a tener cuidado con
el material que leemos, el tiempo con la televisión, el radio, amigos y socios.
Debemos de comer lo limpio, pensar limpio, vivir vida limpia, debemos de ser
limpios y santos ante Yahweh. Debemos de ser ejemplos para el mundo, 1Timoteo
3:7, y ser santificados ante Yahweh, Mateo 5:48; 1Corintios 3:17; 1Pedro
1:15-16; Apocalipsis 21:27.
19.
Que el sacrificio perfecto de Yahshua a hecho posible que podamos ser curados de
nuestras enfermedades, Isaías 53:5; Santiago 5:13-20. Sobre la unción a los
enfermos por los mayores (ancianos) de la asamblea en el nombre de Yahshua y
Yahweh, es posible curar nuestras aflicciones, si simplemente le rogamos a
Yahweh en oración, confiando en Él y siguiéndolo.
20.
Que es una bendición al poder honrar a Yahweh con nuestra sustancia, Proverbios
3:9, y un acto de adoración al apoyar la obra de Yahweh con nuestros diezmos y
ofrendas, Levítico 27:30-33; Malaquías 3:8-12; Mateo 23:23; 1Corintios 9:1-25;
2Corintios 9:1-15. El diezmo es el diez por ciento de nuestro salario. Yahweh en
Su sabiduría también a estipulado el diezmo segundo para asegurar fondos
suficientes para que podamos participar y gozar sus Días de Fiesta,
Deuteronomio 14:27-29, 26:12-17. Hay más bendición al dar que recibir y
alegremente damos, sabiendo que Yahweh es generoso y nos da todo lo que
necesitamos.
21.
Que Satanás es un espíritu y fue el querubín que se llamaba Lucero. Su grande
orgullo causó que fuera arrojado del cielo, Isaías 14:12-20; Ezequiel
28:13-19; Lucas 10:18; Apocalipsis 12:7-9. Que el diablo es el adversario de
Yahweh y Su gente, Juan 8:44; Apocalipsis 12:10, y que eventualmente va a ser
destruido, Isaías 14:18-19; Ezequiel 28:16; Romanos 16:20; Hebreos2:14. La
intención de Satanás es destruir el futuro reino de Yahweh, Mateo 4:1-11. Con
la ayuda de Yahweh podemos resistir al diablo y huirá de nosotros, Santiago
4:7.
22.
Que los muertos están inconscientes en sus tumbas, dormidos en su muerte y
esperando la resurrección, Job 14:12-14; Daniel 12:2; Juan 5:29; 1Corintios
15:51-56; 1Tesalonicenses 4:13-17; Hebreos 11:13, 39. Que la inmortalidad es lo
que queremos, Romanos 2:7; 1Corintios 15:53-54, y es posible a través de la
misericordia de Yahshua el Mesías, Juan 3:15; 17:2-3; 2Timoteo 1:10, que
solamente Yahweh tiene inmortalidad, 1Timoteo 1:17, 6:16. Que las almas de los
seres humanos no son inmortales, Salmos 6:5; 115:17; Isaías 26:19; y que las
almas pueden morirse, Ezequiel 18:4, 20; Mateo 10:28.
23.
Que Yahshua el Mesías es el fundamento y la piedra angular de Su cuerpo (la
ekklesia), la asamblea (consistiendo de los fieles creyentes desde el día de
Pentecostés, Hechos 2), que ha aceptado el sacrificio de nuestro Santo Salvador
y que han hecho cambios en sus vidas de acuerdo con la palabra de Yahweh, Mateo
12:50. El entrenamiento y preparación para recibir el Reino se hace a través
del cuerpo de fieles, 1Pedro 2:5 y 9-10; Apocalipsis 1:6, 20:6. Es en la
ekklesia donde los dones espirituales son ejercitados para perfeccionar a los
santos, en el trabajo del ministerio, para edificar el cuerpo del Mesías,
Efesios 4:7-13; 1Corintios 12:7-10; 28-30. En la asamblea los frutos
espirituales son manifestados, Gálatas 5:22-23, y nuestras relaciones con los
miembros de la asamblea deben ser igual que con Yahshua, Mateo 12:50; 25:40.
Las
mujeres de la asamblea deben cubrirse la cabeza durante la oración, esta es la
costumbre practicada hoy, que fue establecida durante el tiempo de Pablo el apóstol.
Pablo
escribió sus razones en 1Corintios 11:1-16. Yahweh es la cabeza de todo,
incluyendo Yahshua.
Yahshua
ahora es nuestro Sumo Sacerdote y simbólicamente usa una mitra de esa oficina,
Levítico 21:10. En el mundo el hombre representa la gloria de Yahweh y se
presenta descubierta la cabeza frente a Él. Las mujeres representan la gloria
del hombre y deben de tener la cabeza cubierta (kataluptos.) (El texto de la
Biblia versión Reina-Valera no aclara lo que Pablo explica acerca de las
disposiciones de Yahweh.)
La
Multitud de los ángeles en el cielo dan testimonio de las actividades de los
hombres, 1Corintios 4:9. El hombre es la cabeza de la familia y debe de amar a
su esposa, como Yahshua ama a su gente, Efesios 5:23-25.
24.
Que debemos ser los ejemplos de la fe que profesamos. Nuestro ejemplo es el de
Yahshua, el Mesías a quien tratamos de emular, amor, honestidad, humildad, fe,
esperanza, paciencia y reverencia, Levítico 19:17-18; Mateo 5, 6, 7, 22:39;
1Corintios 6:1-11; 1Pedro 2:21-23.
El
amor es el atributo mayor que tratamos de mantener en nuestras casas, en
nuestras asambleas y en nuestras comunidades. El amor es altruista, saliente,
ser considerados con otras personas. El amor debe ser demostrado entre los
miembros de la asamblea y en donde quiera que estén, porque es la enseñanza
verdadera de la gente de Yahweh.
Creemos
que la salvación es ofrecida a todo el mundo. Yahweh es El Creador de todas las
naciones y ha hecho Su Casa una casa de oración para todas las gentes, Isaías
56:7; Hechos 8:27-39; Gálatas 3:28 y Colosenses 3:11. El amor de Yahweh fue
manifestado en el sacrificio de Su Hijo Yahshua el Mesías, y está disponible
para todos, Apocalipsis 3:20; 22:17. Demostramos que lo amamos cuando obedecemos
todos Sus mandamientos, 1Juan 2:5; 5:3; 2Juan 6.
Arrepentimiento,
bautismo en el nombre de Yahshua, y recibir el Espíritu Santo, son los pasos
que uno tiene que seguir para ser miembro del cuerpo de Yahshua, Hechos 2:38.
Una vida de incremento, conocimiento y gracia en Yahshua, cada quien buscando su
propia salvación, con miedo, temor, y obediencia a la ley real que enseña la
conversión verdadera que se espera de todos, Filipenses 2:12; Efesios 4:13.
Cada miembro también debe de reconocer esto como un sumario básico de las
doctrinas sólidas, proclamadas en las Escrituras Inspiradas.